Una pequeña figura de madera quedó intacta entre las cenizas del incendio de agosto y ahora ocupa un lugar especial en el nuevo local de la Botica Bristol.
En medio de las cenizas que dejó el devastador incendio ocurrido en agosto, la familia de la Botica Bristol encontró una pieza que parecía desafiar toda explicación: un pequeño angelito de madera que permaneció completamente intacto entre los restos del establecimiento.
El hallazgo sorprendió a la familia, especialmente por las condiciones extremas que rodearon al incendio. Mientras el fuego consumía gran parte de la estructura y las llamas alcanzaban temperaturas muy elevadas, la figura permaneció en pie, convirtiéndose en un recuerdo inesperado de aquella tragedia.
Para Daniel Rivas, el angelito representa mucho más que una pieza que sobrevivió al fuego. Es, según su interpretación, un símbolo de esperanza, fortaleza y resistencia frente a las adversidades que han marcado a Riobamba y a la provincia de Chimborazo.
La pequeña figura de madera ahora forma parte del nuevo local de la Botica Bristol, donde ocupa un lugar especial. Su presencia mantiene vivo el recuerdo de lo ocurrido, pero también simboliza la decisión de la familia de levantarse nuevamente después de las pérdidas provocadas por el incendio.
El angelito se ha convertido así en un símbolo cargado de significado: una pieza que salió de entre las cenizas para acompañar una nueva etapa. Su historia recuerda que, incluso después de una tragedia, pueden aparecer pequeños motivos para recuperar la esperanza.
Más allá de explicar cómo una figura de madera pudo permanecer intacta en medio del fuego, para la familia su valor está en lo que representa. Hoy, el angelito es parte de la historia de la Botica Bristol y un mensaje silencioso de que, después de las cenizas, también es posible volver a empezar