Un nuevo hecho de inseguridad sacude al sistema penitenciario ecuatoriano. Seis personas privadas de libertad se fugaron del Centro de Privación de Libertad (CPL) de Santo Domingo de los Tsáchilas, tras abrir un orificio en una pared que conectaba el pabellón D, de máxima seguridad, con el exterior.
La fuga habría sido ejecutada desde el interior de la infraestructura carcelaria. Según la información difundida, los seis internos compartían la misma celda y habrían aprovechado las condiciones del lugar para abrir un paso que les permitió escapar.
Lenin Peralta, comandante subrogante de la Policía en la provincia, informó este lunes 12 de octubre sobre las condiciones de seguridad del área donde ocurrió el incidente, señalando deficiencias en los sistemas de videovigilancia.
De acuerdo con el reporte, las cámaras de seguridad ubicadas en el interior del pabellón se encontraban en mal estado, mientras que en la parte exterior no existían dispositivos de vigilancia. Estas circunstancias generan cuestionamientos sobre los controles y la capacidad de detectar movimientos irregulares.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la seguridad de los centros penitenciarios del país, especialmente en áreas consideradas de máxima seguridad. La falta de equipos operativos y de vigilancia exterior plantea interrogantes sobre los mecanismos de prevención y supervisión.
Las autoridades deberán esclarecer cómo se produjo la fuga, determinar posibles responsabilidades y establecer las acciones necesarias para localizar a las seis personas evadidas. El hecho reaviva el debate sobre las condiciones de seguridad y el control dentro de las cárceles ecuatorianas.