Con pancartas y consignas, pacientes renales y familiares volvieron a las calles de Quito este 29 de septiembre para exigir al Gobierno garantías que permitan mantener sin interrupciones los tratamientos de hemodiálisis.
La protesta se desarrolló en el Centro Histórico de la capital y culminó en la Plaza de San Francisco, donde los manifestantes expusieron su preocupación por la situación que enfrentan varios centros especializados en atención renal.
Uno de los principales reclamos está relacionado con los retrasos en los pagos a los centros de diálisis. Los pacientes advierten que los problemas financieros y administrativos no pueden terminar afectando tratamientos de los que dependen diariamente.
Durante la jornada, los familiares también exigieron respuestas claras a las autoridades y medidas concretas para asegurar que los centros puedan continuar prestando el servicio con normalidad.
Para los pacientes, el pedido va más allá de una reivindicación económica: se trata de garantizar la continuidad de un tratamiento indispensable. Por ello, reclamaron que se adopten soluciones antes de que la situación pueda generar nuevas dificultades en la atención.
La movilización vuelve a colocar la atención renal en el centro del debate nacional. Los pacientes exigen que sus tratamientos estén garantizados y que las decisiones administrativas no pongan en riesgo su continuidad.