Guillermo Lasso se sentará la semana que viene en el banquillo político de los acusados. Así lo han decidido hoy en el pleno de la Asamblea 88 diputados del bloque opositor, conjurados para conseguir la destitución presidencial.
El tiempo de Lasso y sus acólitos pronto acabará», concluyó la diputada Viviana Veloz, quien encabeza la ofensiva correísta contra un presidente debilitado políticamente que apenas ha cumplido dos años al frente del país.
Todo ello de espaldas a un país abrumado por la violencia que genera el narcotráfico. Poco importa que ambos poderes no alcancen el 20 por 100 de popularidad. «El juicio va! Más allá de los embustes y argucias de los legisladores del oficialismo.
La oposición necesita 92 apoyos para el impeachment, cuatro más de los recogidos hoy, que espera obtener entre los cinco que se abstuvieron o entre los 21 ausentes. Sólo 23 votaron en contra.
La destitución de Lasso avanzaba así pese al informe en contra emitido por la Comisión de Fiscalización, cuyo presidente, el periodista Fernando Villavicencio, aseguró que la sesión era ilegal.
